Estudiantes quieren dejar las clases exclusivamente virtuales

Un sondeo realizado por Unicef-Bolivia entre estudiantes de secundaria concluye que el 49,6% se inclina por las clases semipresenciales y el 28% por las presenciales.

Fuente: paginasiete.bo

Baldwin Montero /La Paz

Mientras el Gobierno optó por dejar en manos de los padres de familia el retorno de sus hijos a las clases presenciales y las autoridades municipales plantearon que los maestros sean los que decidan sobre ello, los directos afectados, los estudiantes, dicen que ya no están conformes con las clases exclusivamente virtuales y apoyan mayoritariamente la alternativa semipresencial, aunque esperan que ello esté acompañado de medidas efectivas de bioseguridad.

Hasta la anterior semana, según informe del ministro de Educación, Adrián Quelca, 4.484 unidades educativas (28,10%) pasaban clases presenciales; 5.444 (34,12%) semipresenciales y 5.997 (37,58%) a distancia. De este último grupo, la mayor parte se encuentran concentradas en las capitales de departamento.

Sin embargo, los estudiantes de secundaria de las zonas urbanas se inclinan por el retorno a clases, al menos semipresenciales. No están satisfechos con el estudio a distancia por distintos factores, entre ellos el nivel de asimilación de los estudiantes con esta modalidad, los problemas para la conectividad y las dificultades que aún atraviesan algunos docentes en el manejo de las aplicaciones.

 Sondeo 

Un sondeo realizado entre el 30 de junio y el 18 de julio por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) – Bolivia en las zonas urbanas del país concluyó que el 49,6% de 368 estudiantes de secundaria encuestados plantean la modalidad semipresencial como la mejor opción para el retorno a clases durante la pandemia de coronavirus; es decir asistir algunos días de la semana a clases en su unidad educativa y en otros continuar el avance académico de forma virtual a través del internet.

El 28% respondió en favor de las clases totalmente presenciales y sólo el 21,6% abogó por pasar exclusivamente clases virtuales. Sumando los dos primeros grupos, el 77,6% apoya el retorno a clases, ya sea presenciales o semipresenciales, es decir dejar las clases exclusivamente virtuales.

El trabajo fue realizado utilizando la herramienta UReporters de Unicef, que se implementó inicialmente en África para hacer seguimiento a las vacunas contra el coronavirus y que permite a los usuarios responder a consultas mediante mensajes sms.

Miguel Cortez, representante de Comunicación para el Desarrollo de esa organización, explicó que luego fue mejorada y ampliada a redes como el Facebook y WhatsApp, y que posteriormente se aplicó en el país (desde hace dos años) para conocer reportes sobre la situación de los jóvenes.

Ya se realizaron aproximadamente 38 encuestas y la última arrojó los resultados sobre la percepción de los estudiantes en cuanto al retorno a clases. El trabajo se realizó con apoyo de organizaciones departamentales y nacionales de estudiantes de secundaria.

“Es muy interesante porque cuando hablas con ellos en cuanto al ejercicio de sus derechos, el que ven que menos se cumple es el derecho a la participación”, afirmó Cortez, para luego destacar el resultado de este sondeo. “Es llamativo, porque realmente vemos que hay un desencanto con lo virtual, con las clases virtuales, por todo lo que ha significado en el caso de los temas de conexión y el no aprender”, señaló.

Eduardo Pinto Gutiérrez, segundo presidente de la Confederación de Estudiantes de Secundaria de Bolivia y ejecutivo de la Federación de Santa Cruz, dijo que si bien no es posible generalizar la posición de los estudiantes, la mayor parte de ellos se inclina por el retorno, al menos semipresencial, a clases, pero acompañado por medidas efectivas de bioseguridad.

“Pedimos que existan condiciones, desde desinfectantes, alcohol en gel y todos los materiales que sean necesarios para estar protegidos dentro del salón. Hay cursos que tienen hasta 50 estudiantes y estos se deberían dividir en dos o en tres grupos para evitar la aglomeración”, planteó. Hizo notar que además existe riego para los estudiantes que llegan a las escuelas en vehículos de transporte público.

Ante ello, planteó que los estudiantes que no tengan esas condiciones de acceso a la tecnología puedan asistir a pasar clases presenciales y que los maestros pueden transmitir desde las aulas, una vez que todos los centros de estudio cuenten con conexión a internet. Recordó que esta es una competencia de los gobiernos municipales.

De igual forma, Jorge Barrera, dirigente de la Federación de Estudiantes de Secundaria de La Paz, dijo que los estudiantes quieren dejar las clases plenamente virtuales y retornar a las aulas, aunque con medidas de bioseguridad y otras acciones, como la vacunación de todos los maestros.

“Como estudiantes nosotros hemos hecho consultas y la preferencia entre clases virtuales y presenciales, pues prefieren las clases presenciales, porque está habiendo un desgaste en el tema educativo en cada uno de los estudiantes”, dijo.

Explicó que ya hace un año expresaron esa posición, pero no se pudo avanzar en ello por factores como la preocupación de los padres de la familia y la demanda de vacunas de los maestros.

Consideró que actualmente tampoco se avanzó en ello, por lo que, si bien los estudiantes quieren retornar a las aulas, las condiciones aún no están dadas. “En las unidades educativas urbanas o periurbanas es muy complicado, prácticamente sería jugar con la salud de los estudiantes si se vuelve a las clases semipresenciales o presenciales, porque entendamos que debe haber todo un protocolo de bioseguridad”, dijo.

Miguel, de 14 años, quien estudia en el colegio Elisa de Ballivián, de El Alto, opinó que la educación virtual tuvo cosas buenas y malas, por lo que respaldó que  la modalidad semipresencial.

“Este año y medio con clases virtuales tuvo dificultades y facilidades, entre las dificultades estuvo que no se pudo comprender bien  los temas y que a veces  la señal es muy baja y uno se pierde en la clase. Entre las facilidades estuvo el apoyo familiar que uno puede recibir y la facilidad de estudiar desde la casa”, opinó. Sin embargo, contó que, en su caso, el problema fue la calidad de su teléfono celular, que no le permitió manejar con solvencia algunos recursos.

Luciana, de 16 años, estudiante del colegio Santa Ana de La Paz, coincidió en que la asimilación no es la misma que cuando uno está presente en las aulas, por lo que también se inclinó por combinar las clases virtuales y presenciales. “ Es bueno cuando uno tiene una buena computadora o un buen teléfono celular, pero algunos compañeros que no tienen eso pasaron dificultades. Además, se complica para algunas familias con varios hijos estudiantes”, reflexionó.

Otros  resultados

  • Lo más valorado  Otro tema abordado en la consulta de Unicef-Bolivia fue ¿Qué valoran más los estudiantes en la modalidad virtual? A esa pregunta, el 54,7 % de los encuestados respondieron que la flexibilidad en los tiempos, 28,4% dijo “poder estar más tiempo en familia” y 16,9 % tuvo otras respuestas.
  • Lo menos valorado A la inversa, se preguntó también a los estudiantes “¿Qué es lo que menos valoran de la modalidad virtual?” 68,5% (casi siete de cada 10) consideran que el mayor problema de lo virtual es que es más difícil atender y aprender, 13% respondió: “no estar con los amigos” y 9,7% que se pasa demasiado tiempo en casa.

Fuente: paginasiete.bo