Characayo pasó de ser un funcionario municipal de rango medio a ministro acusado de liderar una red de corrupción

La exautoridad pasó de ser un simple funcionario del municipio de San Julián a convertirse en la cabeza del sector agropecuario y rural. La Policía lo arrestó en flagrancia cuando recibía un soborno

La exautoridad custodiada por policías/Foto: ABI

Fuente: El Deber
Ernesto Estremadoiro Flores

Contaba con el aval de uno de los sectores duros del Movimiento Al Socialismo (MAS); los interculturales, que hasta ahora aseguran que existe «una mano negra en su detención». Pero las pruebas condenan al antiguo funcionario de rango medio del municipio de San Julián y después ministro, que fue detenido en flagrancia cuando recibía un soborno de 20.000 dólares.

Antes de llegar al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, Edwin Characayo, fue Jefe de Unidad Agropecuaria en San Julián, población cruceña reconocida como un bastión del partido de Gobierno.

Como funcionario de esa comuna, tenía un sueldo de Bs 5.513. Ingresó a trabajar en ese municipio el 16 de enero de 2018 y se mantuvo en el cargo hasta diciembre de 2020 cuando asumió como ministro del área.

De profesión ingeniero agrónomo, fue postulado por los interculturales de San Julián para reemplazar a Wilson Cáceres (otro integrante de ese sector) que fue destituido por nepotismo.

Siempre que era abordado por los periodistas, Characayo se refería a sí mismo como persona de campo y gran conocedor de las necesidades del sector productivo. No obstante, nunca tuvo una relación buena con los productores agropecuarios de Santa Cruz, la región que genera el 70% de los alimentos que se consumen en Bolivia.

Así lo aseguró, Fidel Flores, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo). El productor lamentó que, durante la gestión de la exautoridad, nunca se pudieron reunir para tratar los problemas que aquejan al sector.

“La relación fue mala…Ojalá que ahora puedan designar a técnicos que entiendan al sector”, dijo Flores.

En cambio, la relación con los sectores afines al Gobierno fue buena, en especial con los interculturales, que lo llevaron hasta la principal cartera de Estado que atiende las necesidades del sector productivo.

“Hemos confiado en él, y esperamos que nos responda con sinceridad. Son compañeros que conocemos y tal vez hubo una mano negra que hizo pisar el palito al compañero; conocemos su entorno y esperamos que todo sea una mano negra, porque no hemos visto que haya favorecido a alguien”, sostuvo Óscar Castro, secretario ejecutivo de los Interculturales de la Chiquitania.

La exautoridad y sus allegados, según las primeras investigaciones realizadas por la Policía, pretendían cobrar $us 380.000 en coimas para apurar el saneamiento de un predio ubicado en el municipio de San Ramón. Efectivos policiales lo detuvieron en la sede de gobierno la noche del martes en flagrancia mientras cobraba una coima de 20.000 dólares.