Analistas: Incertidumbre obliga a bajar la meta de crecimiento

Según expertos, la recuperación de la economía puede ser más lenta de lo esperado y medidas de reactivación aún no dan fruto.

Fuente: paginasiete.bo

Página Siete / La Paz

La incertidumbre y el temor de una recuperación más lenta y poca efectividad de las medidas implementadas para la reactivación  influyeron en la decisión del Gobierno de bajar la meta de crecimiento económico de 4,8% a 4,4%, observaron analistas.

El Ministerio de Economía y el Banco Central de Bolivia en el Programa Fiscal  Financiero fijaron esa proyección para el PIB y una tasa de inflación de 2,6% y un déficit fiscal de 9,4%.

“Lo que se puede percibir con esto es que el Gobierno ha preferido revisar a la baja la tasa del PIB e inflación, bajo la previsión de  que la recuperación económica podría ser más lenta  de lo que se tenía  previsto y eso puede ser por efecto de la tercera ola  o que la vacunación tenga un ritmo bajo”, opinó el analista financiero  Jaime Dunn.

También influye, dijo, el contexto externo porque muchos países están ingresando a la cuarta y quinta ola de la pandemia de coronavirus.

De todas maneras, en criterio del analista la tasa de 4,4% de crecimiento no es mala, ya que está por encima de la previsión de otros países. El Banco Mundial proyectó un 3,9%, el Fondo Monetario Internacional (FMI) 5,6% y la Cepal 5,2%.

Con relación al déficit fiscal. Dunn sostuvo que es saludable que las políticas de  Gobierno apunten hacía su reducción.

“Para bajar el déficit básicamente tiene que existir un incremento en los ingresos y tiene que darse una reducción del gasto. Por el lado del ingreso estamos muy atados al contexto externo y la reducción del gasto es una buena señal”, puntualizó.

Para el analista económico  Alejandro Arana la revisión de la meta de crecimiento hacia abajo  obedece a un reconocimiento implícito por parte de las autoridades  de que las medidas aplicadas para la reactivación económica no han  tenido efecto.

El Gobierno impulsó el reintegro en efectivo del IVA, Impuesto a las Grandes Fortunas,  nuevos diferimientos de créditos y restricciones a las exportaciones de soya. “Estas medidas no han tenido el efecto deseado de reactivar la demanda interna, sino que por el contrario han tenido un efecto adverso, minando la confianza de pequeños, medianos y grandes empresarios”, añadió.

Según Arana, al bajar la proyección de crecimiento a 4,4% se prepara el terreno para no generar expectativas y presiones entre algunos sectores afines al gobierno sobre un probable pago de un doble aguinaldo.

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