Centro de mujeres pidió recontratar a “embarazada” despedida por la Alcaldía

La representante de la organización Centro de Desarrollo Integral de la Mujer, Cedim, Primitiva Martínez, pidió públicamente que el alcalde de Yacuiba reincorpore a su fuente laboral a la mujer embarazada, que hizo una huelga de hambre en el frontis del edificio municipal. La afectada actualmente se encuentra postrada en cama por la medida de presión que protagonizó.

“Ella está guardando reposo debido a que sufrió una insolación debido a la medida protesta que realizó en pasados días en las puertas de la Alcaldía”, sostuvo Martínez. Adelantó que realizarán una representación ante la autoridad para que reconsidere la demanda de la afectada.

Marlen Camacho, que desempeñaba funciones en la oficina de Odeco, estuvo por dos días apostada en las puertas de la alcaldía, protestando por que considera que sus derechos como mujer en etapa de gestación han sido vulnerados.

“Yo estoy pidiendo que se respete todos los derechos de las mujeres embarazadas, que es la inamovilidad laboral que le otorga la Constitución Política del Estado. Tengo tres meses y medio de embarazo”, explicó Camacho.

Por su parte, Martínez apeló a la solidaridad del Alcalde para que el caso de Camacho sea reconsiderado porque “está claro” que existe una necesidad laboral y eso se observa por la medida de presión extrema que protagonizó.

“El día viernes la señora Marlen se ha insolado en el sol intenso. Está delicada, por eso debió suspender e ir a guardar reposo. Queremos decirle al Alcalde que, como se lo caracteriza de solidario y bueno, la pueda recontratar al menos hasta que nazca su niño”, pidió Martínez.

La Constitución Política del Estado establece:

Artículo 48

I. Las disposiciones sociales y laborales son de cumplimiento obligatorio.

II. Las normas laborales se interpretarán y aplicarán bajo los principios de protección de las trabajadoras y de los trabajadores como principal fuerza productiva de la sociedad; de primacía de la relación laboral; de continuidad y estabilidad laboral; de no discriminación y de inversión de la prueba a favor de la trabajadora y del trabajador.

III. Los derechos y beneficios reconocidos en favor de las trabajadoras y los trabajadores no pueden renunciarse, y son nulas las convenciones contrarias o que tiendan a burlar sus efectos.

IV. Los salarios o sueldos devengados, derechos laborales, beneficios sociales y aportes a la seguridad social no pagados tienen privilegio y preferencia sobre cualquier otra acreencia, y son inembargables e imprescriptibles.

V. El Estado promoverá la incorporación de las mujeres al trabajo y garantizará la misma remuneración que a los hombres por un trabajo de igual valor, tanto en el ámbito público como en el privado.

VILas mujeres no podrán ser discriminadas o despedidas por su estado civil, situación de embarazo, edad, rasgos físicos o número de hijas o hijos. Se garantiza la inamovilidad laboral de las mujeres en estado de embarazo, y de los progenitores, hasta que la hija o el hijo cumpla un año de edad.

VII. El Estado garantizará la incorporación de las jóvenes y los jóvenes en el sistema productivo, de acuerdo con su capacitación y formación.

EL CHACO ALERTA