Curandero la engañó con San La Muerte y abusó de ella

Ocurrió el año pasado en Pichanal (Argentina); el hombre (64) fue condenado a siete años de prisión efectiva que cumplirá en su casa.

El veredicto contra Celestino López, de 64 años, acusado de abusar sexualmente de una joven vecina de Pichanal, tuvo que postergarse dado los argumentos de salud expuestos por el imputado. Tras la postergación, el exenfermero devenido a «curandero» recibió la pena de siete años de prisión efectiva por haber cometido el delito de abuso sexual con acceso carnal.

El año pasado, en el barrio Villa Rallé de Pichanal, el curandero citó a la joven víctima para curarla de supuestos males que la mujer tendría en su ser producto del santo conocido como San La Muerte. El hombre tenía como antecedente favorable haber curado de un dolor de cabeza a la madre de la joven, con dicho «éxito» en sus prácticas curativas preparaba un sólido argumento para «pescar» a la damnificada.

Con devotos en varios países del continente americano, el santo pagano San La Muerte sirvió como carnada perfecta en el engaño del curandero hacia la mujer. Se trata de un santo a quien sus fieles pueden pedir protección nada menos que contra Dios, pero también abierto a solicitudes para hacer maldades. Para muchos de sus devotos tiene la fuerza espiritual para protegerlos de los enemigos.

El sujeto que iba a curar a la mujer de los males que tenía producto de San La Muerte comenzó con hacerle soplar unas hojas de tabaco, luego le pasó por el cuerpo un cuchillo para sacarle el calor y avanzó con el argumento de los gusanos en los genitales de la joven para abusar de ella.

Como los interesantes argumentos que cuenta la leyenda sobre este santo, no canonizado por la Iglesia Católica, don Celestino López no tuvo reparo en crear un relato cuasi de leyenda para convencer a su víctima de que debía exorcizar a los espíritus malignos que la atormentaba noche y día, siempre recordando la sanación que había realizado con la madre de la joven, argumento más que sustentable.

En noviembre del año pasado la víctima le consultó por un dolor de estómago, y el acusado le diagnosticó el «mal de San La Muerte», y le dijo que para curarla era necesario extirparle los gusanos malignos que tenía en sus ovarios. La citó para que concurra sola a la consulta, y una vez allí la víctima se desnudó y él aprovechó para abusar de ella, diciéndole «que no contara nada porque la curación era en secreto».

Por razones de salud, el imputado cumplirá la pena bajo la modalidad de prisión domiciliaria. El hombre es hipertenso, sufrió dos accidentes cerebrovasculares (ACV) y le falta una pierna, con lo cual recibió el beneficio de la domiciliaria para cumplir con la pena impuesta.

En el fallo, dictado en el juicio unipersonal que estuvo presidido por el juez Héctor Fabián Fayos, vocal de la Sala II del Tribunal de Juicio de Orán, se ordenó la revisión médica y la elaboración de fichas dactilares que permitan una identificación integral del condenado. También, entre otras medidas, se dispuso la extracción del material genético para su inscripción en el Banco de Datos Genéticos.

Tomado de El Tribuno