Despiden injustificadamente a personal valioso de las áreas protegidas de Bolivia

Todos con una experiencia de trabajo que va desde los 10 a los 28 años en áreas naturales.

Fuente: Comité de Defensa de las Áreas Protegidas

El personal de las 22 áreas protegidas de carácter nacional, está en emergencia. La nueva autoridad del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP) del cual dependen, ha decidido prescindir de los servicios de sus jefes de protección, es decir, de todo el personal que ha sido formado exclusivamente para hacerse cargo del trabajo de protección de los ecosistemas más importantes de Bolivia.

Hasta la fecha se ha despedido estratégicamente a los jefes de protección del Parque Nacional ANMI Madidi, Parque Nacional Carrasco, Área de Manejo Integrado Nacional (ANMI) Apolobamba, Territorio Indígena y Área Protegida Isiboro Sécure (Tipnis), Parque Nacional Tunari y ANMI El Palmar. Todos con una experiencia de trabajo que va desde los 10 a los 28 años en áreas naturales.

Pero, además, antes de estos despidos totalmente injustificados y cuyos documentos no han sido entregados en físico a los afectados, han destituido con anterioridad a los directores de los Parques Nacionales: Amboró, San Matías, Noel Kempff, Otuquis, Kaa Iya del Gran Chaco, Aguaragüe y Tipnis.

El SERNAP, transgrediendo el Reglamento General de Áreas Protegidas, contrató a los nuevos directores sin llamar a concurso de méritos como establece el RGAP. El capítulo 3 de esta normativa, en su Artículos 42, dice: “El cargo de director cualquiera sea la modalidad de administración, será optado mediante concurso de méritos…” En el Artículo 41 dice: “ La dirección de un AP, estará a cargo de un profesional con título, con experiencia no menor a tres años en temas referidos al manejo de recursos naturales, administración y gestión de proyectos…” sin embargo se ha contratado para Amboró a un ex dirigente de El Alto, para San Matías a un ingeniero ambiental con experiencia nula en áreas protegidas, el Noel Kempff está a cargo de una ingeniera petrolera y el Paque Otuquis bajo la tutela de dirigente sindical.

Ante esta delicada situación que afecta la institucionalidad y la integridad de las áreas protegidas de Bolivia, distintas organizaciones se han manifestado exigiendo al ministerio del área y al gobierno, la restitución de todos los guardaparques que fueron removidos; así mismo el cambio del director Ejecutivo con el perfil profesional que la institución exige y además, piden se cumpla el llamado a un concurso de mérito para elegir a los directores de todas las áreas protegidas. Debido a las presiones de distintos tipos que sufren día a día nuestros parques, es necesario el trabajo de gente competente y con un perfil especializado.

Otro de los pedidos es la contratación de todos los guardaparques cuyos contratos se encuentran sin renovación desde diciembre 2020. Estos trabajadores están cumpliendo sus funciones sin salario y sin la seguridad laboral que se merece cualquier trabajador en territorio boliviano.