Las mujeres, otra debilidad en la vida de Diego Maradona

Si hubo figuras que siempre estuvieron presentes en la vida de Diego Armando Maradona, han sido las mujeres. Su primer amor fue su madre, doña Tota Franco, que siempre lo incentivó en su carrera deportiva. Su primera novia, su única esposa y madre de sus hijas fue Claudia Villafañe, con quien inició su romance en 1977, cuando tenía 17 años y desde entonces estuvieron relacionados aunque hayan estado separados.

Las damas eran otro ‘talón de Aquiles’ en la vida del astro del fútbol mundial. No ocultaba su pasión por ellas y era galán, les hablaba bonito y se rendía a sus pies. Siempre que podía lo decía, que las mujeres le cambiaban el esquema y que le ganaban en el juego de la vida.

El gran amor de su vida fue Claudia. Con ella vivió el romance de adolescente, de jovencito, cuando aún no era famoso y no tenía plata. Con ella tuvo a sus dos hijas, Dalma (33) y Giannina (31), quienes eran las dueñas de su corazón.

Se casaron en 1989 en una faraónica boda, cuya fiesta tuvo lugar en el estadio Luna Park de Buenos Aires, a la que asistieron cinco mil invitados, algunos llegados de varios países del mundo. Fue llamado el matrimonio de la década por la extravagancia y porque se casaba el mejor futbolista del mundo.

En el programa de televisión, La noche del diez, en 2005, él dijo que cuando fallezca le gustaría que en su funeral Claudia diga «aunque estés muerto te sigo amando», publica el diario argentino Clarín.

El trío integrado por Claudia, Dalma y Giannina mandó en la vida de Diego. Aunque sostuvieron más de un enfrentamiento, algunas veces por dinero, siempre estuvieron unidos y él declaraba que eran las mujeres de su vida.

Claudia vivió el inicio de los excesos de Maradona. Ya era famoso, millonario y amado por muchos en el mundo. Le gustaban las fiestas sin límites y empezaron sus problemas con el alcohol, las drogas y la mala alimentación, y también inició a relacionarse con otras damas.

Se divorciaron en 2003, pues él ya había hecho público varios romances con otras mujeres y confesó que su relación ya había terminado, pero que el afecto quedaba, porque se trataba de la madre de sus hijas, con quien había estado con él en las buenas y en las malas.

Mientras vivía y jugaba en Italia tuvo una relación fugaz con la modelo Cristina Sinagra, con la que tuvo un hijo, al que  llamaron Diego Armando Maradona Sinagra, que también fue futbolista y a quien el astro argentino inicialmente se negó a reconocer, luego la justicia lo obligó a darle su apellido. Finalmente, en la última década, se reconcilió con su hijo y mantuvo una estrecha relación en los últimos años.

Tiempos después  apareció la camarera de una discoteca argentina, Valeria Sabalaín, que dijo haber tenido una hija con Maradona, Jana,  y que luego de varios juicios el exfutbolista legalmente reconoció. En los últimos años Jana tuvo un mayor acercamiento con su padre y él le correspondió con su afecto.

En 2005 apareció en la vida del futbolista Verónica Ojeda, una argentina que lo conquistó y con quien tuvo una relación sentimental intensa. Tuvieron un hijo, Diego Fernando, que era la locura de su padre, además de que es muy parecido físicamente a él.

Pero la vida de Maradona siempre daba vueltas, como la pelota en la cancha. Y conoció a Rocío Oliva, que le movió los esquemas de su vida. Ella era 30 años menor que él, guapa y rubia, como le gustaban. Se fueron a vivir por cuatro años a Dubai, donde se amaron con locura, pero también donde empezó el fin de la relación.

Romance con las famosas

Y como el fútbol trasciende lo deportivo y llega a convertirse en un escenario de la farándula, Diego Maradona, a quien también le gustaban las luces de los escenarios, tuvo algunos romances con artistas y modelos, que aunque no duraron mucho, sí tuvieron repercusión mediática, pues se trataba nada menos que del mejor futbolista del mundo.

Tuvo una relación con la vedette Graciela Alfano, que ella misma se ocupó de contar a los medios de comunicación. Llegando a detallar aspectos íntimos del romance, dónde se veían y qué hacían en sus encuentros.

También sostuvo un discreto romance con la cantante Lucía Galán, integrante del dúo Pimpinela, con quien una vez grabó una canción en homenaje a las madres. Y ahí nació la amistad que luego alcanzó otros niveles de intimidad.

Finalmente, la modelo y mediática Wanda Nara también estuvo en los brazos del futbolista. La relación no duró mucho tiempo, pero fue el suficiente para que la prensa se entere y se especule mucho sobre ella.

Poco conocido son los romances que tuvo durante su estadía en La Habana, donde se dice tuvo otro hijo extramatrimonial.

Diego Armando Maradona tuvo tres relaciones sentimentales estables, una con su esposa Claudia Villafañe, y dos con sus parejas Verónica Ojeda y Rocío Oliva, además de algunos romances cortos. Sus hijos son cinco: Dalma, Giannina, Diego Jr., Jana y Diego Fernando.

El Deber